12 indicadores de creatividad

Si queremos desarrollar nuestro pensamiento creativo, ¿qué es lo que debemos entrenar? Además de los 3 indicadores de creatividad que puedes practicar con el ejercicio “¿Cuántos usos eres capaz de encontrarle a un clip?“, existen muchos más.

A continuación te presentamos 12 características de las personas creativas. Si ves que hay alguna que no tienes desarrollada, será una pista de por dónde debes empezar.

1. Fluidez

Es la cantidad de ideas que eres capaz de generar en un tiempo determinado. Cuantas más, mejor. Como comprobamos en el ejercicio de dividir un cuadrado en 4 partes iguales, la cantidad es esencial para alcanzar la calidad: a mayor cantidad, mayor probabilidad de generar una idea de calidad.

2. Originalidad

Una idea es original cuando poca gente la tiene. Es lo que en el punto anterior entendíamos por calidad: cuando empiezas a generar ideas, las primeras que se te ocurren suelen ser habituales, es decir, se le ocurren a más gente. Pero cuanto más exprimes tu pensamiento creativo, más originales son las ideas que surgen.

Fluidez y originalidad son dos indicadores directamente relacionados.

3. Flexibilidad

Es la capacidad de cambiar con facilidad de un tipo de pensamiento a otro.

Si cuando estás generando ideas anotas en un papel las que vayan surgiendo (no importa si son diez, veinte o cincuenta), después podrás compararlas entre sí. Si al compararlas compruebas que todas giran alrededor de la misma temática, será señal de que a tu pensamiento creativo le falta flexibilidad.

Por ejemplo, te piden idear un diseño nuevo para una taza de café. Si todas las ideas que se te ocurren giran en torno a la apariencia física de la taza o si todas giran en torno a su material, tu pensamiento no ha sido flexible. En cambio, si un diseño sirve para crear una taza que no vierta su contenido ni aunque vuelque, otro para mejorar el sabor del café y otro más para abaratar el precio, la flexibilidad de tu pensamiento ha sido máxima.

4. Usos alternativos

Las personas con un pensamiento creativo desarrollado son capaces de encontrar a cualquier objeto un uso que no es el habitual. Una silla sirve para sentarse, pero también podemos usarla para subirnos en ella cuando queremos alcanzar la bombilla fundida del techo y cambiarla por otra nueva.

¿Qué otros usos podrías darle a una silla aparte de estos dos que hemos mencionado?

silla-usos

¿Qué usos se te ocurren para una silla? Recuerda: la fluidez (cantidad) es necesaria para conseguir originalidad (calidad). Imagen: morguefile.com Autor: alexfrance

5. Capacidad de asociación remota

Si te preguntan qué relación hay entre una caña de pescar y una sardina, tu respuesta seguramente sea la primera que se le ocurre a todo el mundo: con la caña se pueden pescar sardinas. Pero ¿y si te piden que relaciones un rinoceronte y una batidora? ¿O una nube y un clavo?

Cuanto menos obvia sea la relación entre dos o más conceptos, más cuesta encontrar algún vínculo entre ellos. Y a la inversa: cuanto más obvia sea la relación entre dos o más conceptos, más cuesta encontrar entre ellos algún vínculo que no sea el más obvio y el que se le ocurre a todo el mundo (recordemos, originalidad).

6. Curiosidad

Una persona curiosa, que quiere aprender la mayor cantidad posible de cosas sin importarle si pertenecen a su campo profesional o no, tiene más conocimientos que una persona a la que sólo le interesa aprender cosas relacionadas con su campo. Y cuantos más conocimientos guardes en tu cabeza, más recursos tendrás para usar como apoyo a la hora de generar ideas originales y asociaciones remotas.

7. Abstracción

El pensamiento creativo implica pasar tanto de lo general a lo particular como de lo particular a lo general.

Cuando alguien nos pone un ejemplo de algo, esa persona está pasando de lo general a lo particular. Si tú entiendes lo que hay detrás de ese ejemplo, estarás pasando de lo particular a lo general y adquirirás un conocimiento nuevo. Esto ocurre a nivel teórico.

Pero para pasar a la práctica, para aplicar ese conocimiento nuevo que acabas de adquirir gracias a un ejemplo, debes volver a trasladarlo al terreno particular, pero en otro campo distinto. A esto se le llama extrapolar un conocimiento, es decir, trasladarlo de un campo a otro. Es la base de la abstracción.

El proceso de abstracción pasa por las siguientes fases:

  1. Conocimiento particular, ejemplo: me mancho un dedo con tinta, toco un papel y el papel se mancha
  2. Paso de lo particular a lo general: los dedos manchados de tinta dejan residuos en el papel
  3. Aplicación del conocimiento general a otro caso particular: puedo usar un dedo manchado de tinta para imprimir en el papel una huella dactilar

8. Símiles

Los símiles son una forma de abstracción que nos sirven para explicar ideas a otras personas.

Todos conocemos algún símil. Si decimos que un callejón está oscuro como la boca del lobo, todo el mundo nos entiende. Es un símil que está tan arraigado a nuestro lenguaje que se transmite con él.

Sin embargo, las personas creativas son capaces de generar símiles que no existen en nuestro lenguaje. Si alguien te pide que expliques cómo reacciona el cuerpo ante el miedo, puedes decirle que es como una oruga que se convierte primero en crisálida y luego en mariposa: primero está en estado normal, luego permanece un tiempo inmóvil y por último vuela. Este símil no procede del lenguaje, sino de un proceso espontáneo de abstracción que podemos utilizar para explicarle a alguien una idea de forma visual.

9. Grado de elaboración

A una persona creativa le gusta crear. Es habitual que sus creaciones, aunque sólo sean simples garabatos en un papel, escritos o dibujados, contengan muchos más detalles que los de una persona con niveles bajos de creatividad.

Imagen: morguefile.com Autor: imelenchon

En este punto influye también el tiempo: si estamos sometidos a alguna presión temporal, es comprensible que, por muy creativos que seamos, no tengamos todo el tiempo que nos gustaría para poner detalles.

10. Síntesis

Cuando sabemos mucho sobre un tema, es habitual que a la hora de explicárselo a otra persona nos vayamos por las ramas, repitamos cosas y lo hagamos de forma desestructurada. En esos casos tienes que preguntarte: “¿soy capaz de explicarlo de forma más sencilla?”.

La persona creativa tiene capacidad de síntesis, es decir, de explicar con pocas palabras lo que tiene en mente. La película Alien, el octavo pasajero fue vendida a los inversores como “Tiburón en el espacio“. Sin más. Y ellos entendieron perfectamente. Un ejemplo claro tanto de símil como de síntesis.

11. Velocidad de procesamiento

Vamos a explicarte la velocidad de procesamiento con un símil. Cuando empezaste a andar en bicicleta te costaba esfuerzo mantener el equilibrio. Tenías que estar pensando todo el tiempo qué pie tenías que bajar y cuál tenías que subir. Estabas pendiente de que tus manos agarrasen bien el manillar y de que tu cintura no perdiese el equilibrio. Pero, a fuerza de practicar, llegó un punto en el que fuiste capaz de montar en bicicleta prestando atención únicamente a lo que tenías delante para no comerte un árbol. Te olvidaste de controlar conscientemente tu cuerpo. ¿Por qué? Porque tu cerebro interiorizó tanto el aprendizaje que llegó a un punto de competencia inconsciente, es decir, a un punto en el que puedes hacer algo sin necesidad de pensar en que lo estás haciendo.

Esto mismo ocurre con el pensamiento creativo. Si lo entrenamos y nos acostumbramos a usarlo a diario, llegará un punto en el que no tendremos que pensar conscientemente “voy a usar mi pensamiento creativo”, sino que él solo entrará en funcionamiento sin que nosotros tengamos que pedírselo.

Por este motivo, la gente habituada a usar su pensamiento creativo es capaz de generar buenas ideas a una velocidad mayor que la gente que aún no lo ha entrenado. Esto es la velocidad de procesamiento.

12. Empatía

El pensamiento creativo implica abrirse a otros puntos de vista. Si una persona no piensa como yo, en lugar de empecinarme en tratar de convencerla de que mi punto de vista es el correcto, puedo preguntarme: “¿por qué piensa así esta persona?, ¿qué es lo que hace que piense así?, ¿y si pruebo a pensar así durante un momento?”. Puede que descubras algo nuevo y que se te ocurra una idea que no se te habría ocurrido si no te abrieses a otros puntos de vista.

La empatía es la capacidad de nuestra inteligencia emocional para ponernos en los zapatos de otra persona (fíjate, otra metáfora). Cuando nos ponemos en los zapatos de otra persona, además de aumentar las probabilidades de congeniar con ella, veremos las cosas de otra forma y eso puede ayudarnos a generar ideas que bajo nuestro punto de vista estaban ocultas.

En Pensamiento creativo.org te proponemos una serie de ejercicios para entrenar tu creatividad en base a estos 12 indicadores.

Por supuesto, no son éstos todos los indicadores de creatividad que existen. ¿Se te ocurre alguno más que veas relevante? Coméntalo aquí abajo:

2 Comentarios

  1. Fernando Salazar Hernández

    Por favor corregir, no se dice en base a, se dice con base en.

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